Convergencia IP
La convergencia IP consiste en unificar la infraestructura de comunicaciones necesaria para transmitir todo tipo de tráfico (voz, datos, vídeo e imágenes) y dar servicio a través de la tecnología IP a todas sus necesidades de teletrabajo, comunicación entre sedes remotas, usuarios inalámbricos, etc.).
La convergencia IP es aplicable a cualquier cliente independientemente de su naturaleza o tamaño, pero está especialmente diseñada para clientes que:
- tienen un número de usuarios medio/elevado
- disponen de múltiples sedes
- utilizan gran variedad de sistemas de comunicaciones (voz, datos, vídeo, megafonía, etc.)
- necesitan la integración de sistemas ip de distintos fabricantes
Disponer de una infraestructura convergente ip ofrece los siguientes beneficios:
- optimización de costes de infraestructura
- simplificación de los costes de operación y de mantenimiento
- unificación de tecnologías, lo cual redunda en una garantía de evolución y protección de la inversión.